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Hoy en #FossilFriday les presentamos nuevos descubrimientos de Bisonte del Pleistoceno Tardío en el Centro de México 🇲🇽!

Paleontólogos descubren restos de bisontes asociados a llanuras aluviales en el centro de México en sedimentos del Pleistoceno Tardío. Estos descubrimientos provienen de ocho sitios en el estado de Hidalgo (Conejos, Ventoquipa, Barranca del Berrendo, Barranca Jagüey Viejo, Las Cajas, El Barrio, Monte Alegre, y San Gabriel Azteca) y dos en Puebla (Barranca Policarpio y Barranca Xocoa). Los restos incluyen un fragmento de cuerno, un fragmento de cráneo, dos fragmentos de mandíbula, cinco dientes aislados y varios restos postcraneales.

A través de un análisis biométrico comparativo con especímenes seleccionados, se ha identificado la presencia de Bison antiquus y Bison cf. latifrons. Este hallazgo representa el primer registro conocido de estas especies en los estados de Hidalgo y Puebla, respectivamente. La identificación de estos bisontes en esta región amplía nuestro conocimiento sobre la distribución geográfica de estas especies durante el Pleistoceno Tardío en América del Norte.

Para entender mejor la dieta y el hábitat de estos bisontes, se realizó un análisis isotópico de carbono (δ13C) y oxígeno (δ18O) en el esmalte de los dientes. Los resultados indican que estos bisontes tenían un régimen alimentario flexible, adaptado a entornos mixtos, lo que coincide con las características de las poblaciones de bisontes del Pleistoceno. Esto sugiere que eran comunes en ambientes diversos, incluyendo llanuras aluviales y zonas con vegetación mixta.

Se estima que algunos individuos de Bison antiquus alcanzaban un peso promedio de aproximadamente 450 kg, situándose en el límite inferior de las poblaciones de esta especie durante el Pleistoceno Tardío en América del Norte. Esta estimación proporciona información valiosa sobre la variabilidad en el tamaño corporal de los bisontes de esta época y región.

Los hallazgos en Hidalgo y Puebla proporcionan nueva información sobre la distribución geográfica de Bison antiquus y B. cf. latifrons en el centro de México, y ofrecen una oportunidad para comparar estos registros con otros de América del Norte. Los estudios sugieren un retraso bio-cronológico entre los registros mexicanos y otros norteamericanos, indicando un intervalo temporal más joven para Bison antiquus en esta región, con una edad máxima de aproximadamente 50,000 años. Esto permite una mejor delimitación bioestratigráfica de algunas localidades mexicanas que contienen restos de bisontes, enriqueciendo nuestro entendimiento de la evolución y dispersión de estas especies en América del Norte.

Este estudio no solo amplía nuestro conocimiento sobre la presencia de bisontes en el Pleistoceno Tardío en el centro de México, sino que también destaca la capacidad de estos animales para adaptarse a diversos entornos y dietas. Los resultados ofrecen una ventana única a la biogeografía y la ecología de los bisontes de esta época, subrayando la importancia de continuar explorando y analizando los registros fósiles en regiones subexploradas como Hidalgo y Puebla. Estos descubrimientos son un paso significativo para entender mejor la historia evolutiva de los bisontes en América del Norte y su adaptación a diferentes ecosistemas durante el Pleistoceno.


Bravo-Cuevas, V. M., Villanueva Amadoz, U., Jiménez-Hidalgo, E., & Caballero, E. O. Systematics and Paleobiology of New Bison Occurrences from the Late Pleistocene of Central Mexico. Available at SSRN 4882368.


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